Stanley no era un alumno brillante en la escuela. Aunque era inteligente, sus notas eran bastante bajas. Buscando motivar su inteligencia, su padre le intrudujo primero en el ajedrez, juego al que Kubrick sigue siendo aficionado, además de buen jugador. Pero más acertada fué la decisión de regalarle una cámara fotográfica cuando Kubrick cumplió los 13. Comenzó a realizar fotos por toda Nueva York, y acabó trabajando para la revista Look de manera habitual. Tras esta etapa, se interesa por el cine y comienza a rodar sus primeros documentales y cortometrajes a principios de los 50. En 1953 rueda su primer film. La presión provocó incluso su divorcio. Sus dos siguientes largometrajes le abren las puertas de Hollywood y le permiten dirigir nada menos que a Kirk Douglas en Senderos de Gloria.
Tomado de http://www.cinefantastico.com/bio.php?id=17